La salida

De niño
mi hermano resucitaba
todos los días
venía hasta mí
me nombraba
con sus ojos claros
y en silencio
dirigía mis pasos
hasta la entrada de la casa


Con el tiempo dejó
de visitarme
dejó de sonar su andar inútil
sobre el suelo del salón
dejó de crujir la vieja madera
de su silla de inválido
dejó de indicarme la salida
también mi destino


Ahora
algunas mañanas de frío
en el alba más oscura
más callada
me toca con su risa triste
me trae el fiero sonido
de la muerte
y me recuerda
sigue recordándome
cuál es la salida
donde se encuentra
el verdadero artificio
de resistir
de continuar
aún vivo

Comentarios

  1. Muy bueno Jose. Recuerdos que nos traen a maltraer. Pero ya queda poco. Gracias hermano.

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  2. Qué poema tan entrañable y sentido José Manuel. Los recuerdos nos hacen seguir vivos. Algunas veces son una lección para continuar por este camino de incertidumbre. En ellos encontramos muchas veces la fuerza y la templanza que tuvieron los seres queridos para agarrarse a la vida hasta el último suspiro. Abrazos amigo.

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  3. Gracias a los dos por vuestros comentarios. Es cierto Paco, y tú lo sabes muy bien... esos recuerdos que no cesan, y cada vez más...
    Lumi, muy bien interpretado, me gustó tu visión del poema, es cierto que esos recuerdos de quienes amamos tanto no ayudan a encontrar la salida por dónde seguir viviendo... a pesar de la vida.

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  4. Un poema emocionante, duro y hermoso. Enhorabuena, José Manuel

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    1. Gracias Ana, un honor tu comentario. Un abrazo.

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  5. Los recuerdos vestidos de poesía nos acompañan siempre.
    Hermoso y profundo, poema.
    Saludos, José Manuel.

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    1. Muchas gracias Elisabeta, los recuerdos tiene ese deambular por las palabras que nos hacen llegar al poema necesario, para revivirlos de alguna manera en el corazón. Un honor que pases por este humilde archivo de brumas... Un abrazo.

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  6. La salida, dices... Con lo bien que se está en el laberinto.
    Por cierto, menuda colección de comentaristas de postín que tienes en el blog, compañero
    Y otra cosita, ¿podrías quitar el verificador de caracteres en los comentarios? Es un incordio. Gracias

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    1. Que agradable recibir su visita querido amigo y poeta. Aunque se esté bien en el laberinto, es bueno conocer cual es y dónde está la salida... por si es necesaria la huida algún día. Y ya que estamos podrías decir de vez en cuando que te parece el poema, si te gusta o no te gusta, que fallos has detectado o dónde se encuentra la errata... vamos digo yo... y menos quejarte por el verificador, que está ahí para que no se metan los intrusos... pero te haré caso y lo quito, no seas que lo uses como excusa para no comentar... Ah, y de nuevo enhorabuena... que ya he visto que estás entre los finalistas de Valladolid. Que grande sos... Un abrazo.

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