Lleno por favor

Verá usted, llevo todo el día transitando y ya me avisó la reserva, cada vez encuentro menos gente, y no quiero llegar al final más solo que la luna. Así que me llena la calle hasta la boca del metro, si es posible. Necesito gente variada, sin toxinas ni aditivos, de todos los tamaños y grados. El sexo parejo y la edad diversa, aunque le confieso que me haría mucha ilusión ver unos cuantos niños correteando por las aceras, pero sin molestar. Me avisa cuando esté en su punto, debo terminar este tránsito de tarde y necesito el bullicio de las voces, los pasos acelerados y las miradas huidizas. Esos señores de corbatas y maletines negros, como que me los quita de ahí, dan mala presencia. Mejor los entra en los comercios de lujo y los deja un rato, macerando, hasta que yo le diga. Me interesa algún mendigo o vagabundo en cuclillas, pidiendo unas monedas o algún bocadillo, pero que no provoque a los niños ni asuste a las mujeres. Sencillo, incluso agradable y t...