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Estoy cansado

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Cansado de muchas cosas y de muchas opiniones, de ciertos crispados comentarios y de certezas sin fundamento. Cansado del odio y de la ira. Cansado de la ceguera y la sordera (de las mías propias también) y de la violencia (verbal y física). Este no es el mundo que soñó un niño, por el que luchó un joven, en el que sobrevive este hombre cansado, este ocupante sin esperanzas. No tengo opiniones rotundas sobre nada, porque de todo sé, acaso, una mínima cosa. No digo sentencias ni afilo mis uñas contra nadie, porque de nadie sé, apenas, una sombra de sus vidas. No sigo a ningún credo, porque de las creencias invidentes conozco, tal vez, un par de párrafos y algunos discursos incongruentes. Soy torpe, lo sé, pero me fío más de mi intuición que de los reflejos dorados en las corazas de los salvadores. No entro en disputas políticas (alguna vez lo hice y me arrepiento) porque hace siglos que la usura, el deterioro y la gangrena capitalista envenenó los pilares de la sociedad y...

Matar

Nos enseñaron que matar era necesario, que las guerras eran lugares idóneos para heroicidades. Que la vida se conquista  en las batallas y morir allí  te permitiría ocupar un lugar privilegiado en el parnaso de los dioses. Nos educaron para el fusil, el tanque, la artillería, los uniformes. Desfilar por la patria y defender sus fronteras hasta desfallecer. Morir y matar, matar y morir, nos educaron para ello con las canciones, películas bélicas  y las odas al guerrillero, con las lecciones de historia donde explicaban las arduas artimañas y las estratagemas más valientes de los sabios y santos generales. Dieron nombre a calles y avenidas en honor a sus crímenes y nos hicieron creer que era justo y necesario. Hay que matar el musulmán, matar al cristiano, matar al judío, matar al capitalista, matar al rebelde, matar al pacífico, matar al pobre, matar al migrante, matar al negro, mata...

Presentación de Juan Ramón Santos de "Lastre" 20/01/2017

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PRESENTACIÓN “LASTRE”, DE JOSÉ MANUEL VIVAS 20 DE ENERO DE 2017   Tras la presentación de su libro Trayectos hace alrededor de año y medio en la librería La Puerta de Tannhäuser, su lectura dentro del ciclo poético “Ciudad del Jerte”, organizado por la Asociación Cultural Caleidoscopio, la presentación de su Mercado de abastos en la pasada feria del libro y la participación en la edición del encuentro de poesía “Voces del extremo” celebrado hace poco más de dos meses en el Valle del Jerte, la de José Manuel Vivas se ha convertido en relativamente poco tiempo en una voz conocida y reconocida en nuestra ciudad y sus alrededores. Sin embargo, su trayectoria es larga y se remonta a bastantes años atrás. Nacido en Badajoz en 1959, comienza a escribir desde joven, dando el salto a la publicación en 1998 tras ganar el premio Adolfo Vargas Cienfuegos de poesía con el libro Los bordes del abismo , al que seguirían, a partir de 2006, Olvídate de Ítaca, Algo que nos salve de tod...

In-Credo

No creo en el hombre ni en su cretina complacencia, no creo en sus vestigios ni en sus insurgentes ruinas. No creo en las patrias, los discursos, las masas enfervorizadas. No creo en sus idolatrados dioses de plástico, ni en las máscaras de sus coloridos estandartes. No creo en la sangre, las heridas, el dolor que deja en los labios los besos del odio, las muescas del rencor en los huesos, los arañazos de la ira en la piel. No creo en la fortuna, ni en el azar o el destino programado, no creo en la célula caprichosa, el ADN o la selección natural, en los socavones no creo, ni en la miseria de las cloacas, ni en la vida escrita de los cementerios. No creo en la paz, ni en la libertad, ni en la justicia creo, nada de lo que ellas prometen se ha cumplido, ni se cumplirá jamás. No creo en mí, en la osada incertidumbre de mis ojos, ni creo en los resquicios de luz que desbordan mi carne y mi garganta. No creo en mí, repito, ni en las palabras ...

Paraíso (siempre)

Islas hay en el tiempo donde vivir querrías (Pablo Guerrero –Paraíso ahora-) Hubo un tiempo de niños azules en las tapias descascarilladas de los colegios, un tiempo de hormigas y gusanos de seda, de cajas con hojas de mora sobre hojas de periódico viejo. Hubo un tiempo y un lugar de ceremonias, misales y catequismos, de niñas con faldas blancas y cabellos rizados, un tiempo de amapolas y cigarros con sabor a menta en todos los portales sin luz de mi barrio. Pero llegaron un día los monstruos de nieve, los pájaros de hierro, los perros de la discordia, y tiñeron los sueños del color áspero de los discursos, robándonos el tiempo que pasa y aquellas islas por descubrir. Un vasto océano de mentiras inunda ahora las ciudades que un día crecieron para nosotros, y en sus paredes dejamos escritas las palabras necesarias que proponían a los hombres paraísos y esperanzas. Sólo hay que encalar los muros para escribir de nuevo sobre sus cicat...

Múltiples formas de morir sin quedar muerto.

(Poema leído en Voces del Extremo. Poesía anti-disturbios. Logroño 20 de marzo 2015) Yo nunca ha sentido el grave dolor de la violencia extrema, no he pasado hambre ni sed, jamás he sufrido persecución ni me han detenido encarcelado, esposado, golpeado en la celda, o zarandeado en la calle. Nunca me han amordazado, torturado, lanzado al mar desde un avión preso de pies y manos agonizando de agua, sal y tiburones. Jamás han tenido que leerme mis derechos, ni he sentido la mano fría de la justicia sobre mi cabeza, su peso en mi espalda; siquiera me han parado en la calle para pedir mis documentos, tampoco me han perseguido o excluido por el color de mi piel, mi ropa, mis ideales, mi religión (que no tengo, que no necesito), por mi forma de hablar, por mi sexo o mi inclinación sexual. Nunca me han lanzado al rostro ácido corrosivo, ni han mutilado mis genitales, no me han quemado en la hoguera, ahorcado, decapitado, fusilado, arrancado las uñas, sacado los ...

Sobre "De puertas adentro" en la presentación de Faustino Lobato en el Ateneo de Badajoz.

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1. José Manuel Vivas. Su obra. Su trayectoria. José Manuel Vivas, un poeta, un hombre inquieto y comprometido  que sabe poner versos a la vida. Un escritor maduro capaz de emocionarnos con su poesía e incluso de no dejarnos indiferente con sus versos. Nuestro autor es un hombre prolijo en este arte del construir versos.  Desde 1998 no ha dejado de publicar y de ser premiado. Así, lo comprobamos desde ese primer premio  Adolfo Vargas Cienfuego con la obra “ Los bordes del abismo ” y publicada en la Editorial Universitas, hasta el momento, con la obra que presentamos esta tarde, premiada por Entreescritores.com como mejor poemario de esa plataforma internauta en el año 2014. 2. La obra De puertas adentro . Momento de madurez del poeta. La obra De puertas adentro, p ertenece a este momento de madurez del poeta. Prologada por David Benedicte el cual, con la ironía que le caracteriza, prohíbe asomarse al interior de la obra. Razones, las suyas, algunas...

Sobre Los labios quemados (Crónica de Carmen Crespo en la presentación del libro)

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ACERCA DE LOS LABIOS QUEMADOS , DE JOSÉ MANUEL VIVAS     Hablar de Los labios quemados no es solo hablar de lo carnal o lo sexual, sino de algo más. Uno, cuando se adentra en el libro,  se da cuenta de que en su lectura va encontrando madejas que lo llevan o arrastran hacia otros lugares, hacia el lugar. En una primera lectura de Los labios quemados me encontré frente a un libro pleno de carnalidad, de sexualidad, pero conforme me adentraba en él iban apareciendo pequeñas trazas, pequeñas pistas que  me decían al oído algo así como esta cosa, Carmen, va de algo más .  Al afrontar una segunda lectura, descubrí que frente a lo  carnal se imponía lo amoroso, pero no solo lo amoroso,  sino lo espiritual. ¿Cómo lo logra José Manuel Vivas?  Pues con una serie de juegos, de confrontación.   Hay una especie de dicotomía a lo largo de estos labios quemados entre la carne y ese algo que podríamos llamar lo impalpable .  De he...

III Premio de poesía Origami

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José Manuel Vivas Hernández y el Carlos Recamán Arcay se han alzado con el III Premio Nacional de Poesía Origami , en la modalidad de adultos y joven, que concede Editorial Origami por su obra Trayectos y La luz de los dormidos respectivamente. Un jurado compuesto por Luna Miguel, Julia Conejo Alonso y Jorge Barco ha decidido conceder este galardón a José Manuel Vivas Hernández y Carlos Recamán Arcay que verán sus libros publicados dentro de la colección de poesía de la editorial. El jurado destaca el altísimo nivel de las obras presentadas este año al certamen y que hasta el último momento estuvo muy reñido, resaltaron que ambas obras han sido muy trabajadas, con estructuras muy originales y versos muy despiertos. Editorial Origami comenzó su andadura en la primavera de 2011 y llevan editados hasta el momento 59 títulos, 44 de ellos de poesía. Han apostado desde el principio por autores noveles, y su objetivo con este premio de poesía es poder difundir voces nuevas.

Política experimental

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Me choca, no obstante, que vertáis la sangre con tanta facilidad y emponzoñéis la bilis con tan poco estilo. Claro, que viniendo de donde vienen vuestros exabruptos, no es de extrañar. Al fin y al cabo tenéis la sartén por el mango, las leyes a vuestro antojo, vuestros dispendios a salvo en cuentas nada corrientes, y los huevos pelaos de tanto manosearlos. Pero yo no digo nada, no vaya a ser que me subáis los impuestos y me bajéis los humos. Aunque no estaría mal que os fuerais de nuestras vidas de una puñetera vez y para siempre (sin acritud claro) Por si acaso, (que conste) todo cuanto escribo yo lo han dicho otros antes; se masca en las calles, lo vocearon gentes que por extraña coincidencia han dejado de hacerlo. Vete tú a saber bajo que montón de mierda los habéis enterrado, o con qué dádiva, incentivo o dieta económica, habéis sellado sus enormes bocazas insurgentes. Yo persisto, concreto; sería bueno que no regresarais jamás,...

Vestigios de la alegría

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Quienes piensan que soy un hombre triste se equivocan. Este que os escribe es un hombre felizmente cabreado, de suerte generosa y legua puntiaguda. Vengo deslomado de reír, loco por mi fortuna, agradecido a la vida por su generoso ofrecimiento. Quienes hablan de mi amargura no conocen mis vericuetos, en los que bailan desbocadas la alegría de estar vivo, las sutilezas de encontrarme cada mañana en los espejos, saber de las horas y los libros, escuchar música e imaginar que todo lo despreciable, lo inmundo, lo deshonesto, la oscuridad que nos atenaza, el dolor, la herida, la sangre, serán solo sombras al final del camino. Soy un hombre con suerte, y mi tristeza es un soliloquio de hombre feliz que no se conforma con esta alegría inusual de ser un afortunado superviviente en todos los naufragios.

La salida

De niño mi hermano resucitaba todos los días venía hasta mí me nombraba con sus ojos claros y en silencio dirigía mis pasos hasta la entrada de la casa Con el tiempo dejó de visitarme dejó de sonar su andar inútil sobre el suelo del salón dejó de crujir la vieja madera de su silla de inválido dejó de indicarme la salida también mi destino Ahora algunas mañanas de frío en el alba más oscura más callada me toca con su risa triste me trae el fiero sonido de la muerte y me recuerda sigue recordándome cuál es la salida donde se encuentra el verdadero artificio de resistir de continuar aún vivo

Senda y tiempo (Soneto sin alcohol)

Este camino de sombras calizas de pretéritos ocultos designios padece la voluntad de los sueños el esfuerzo anodino de las piedras Deambulo por sus definidas sendas con la premura de mis leales pasos curva a curva como aquellos naufragios perdidos en un mar que los devora Y allí destartalado peregrino sigo buscando la luz requerida de un tiempo caduco al que sobrevivo Desatento y cansado de esta huida por la que transito apenas sin rumbo todos los días del resto de mi vida

Búsquedas

Buscad en los ataúdes, esos cuyas mortajas de huesos rotos y almas desperdigadas inundan los arcenes y las casas de empeño. Buscad en los troncos quemados, los cauces turbios de las cloacas, en las piedras y sus fondos de humo. Allí donde pervive el sabor de la sangre buscad sin remilgos la huella quejosa del dolor, las fútiles presencias del orquestado trato de la muerte. Buscad en la casa vacía, en los brazos lánguidos de los niños sin abrazos, buscad en las metáforas inconcretas, las palabras desnudas de sílabas, los fieros poemas que no existen. Buscad en mí, en mis aposentos de vísceras y grises oquedades, en los destartalados músculos, la sangre, la orina, la saliva azul, el semen de los infiernos que me ocupan. Pero no busquéis donde existo, ahí solo queda un vapor de letargo, el rastro invisible de mi nombre, y algo, muy poco, de mis apellidos. (De "Trayectos" 2014 [?])

Persecución

Sin duda, apenas sin un resquicio de duda, tengo la seguridad de que me persigues, vaya donde vaya, esté donde esté, hable con quien hable, duerma donde duerma, sueñe con quién sueñe. Y no abandonarás esta cacería de palabras, gestos, sueños, anhelos míos. Sin duda me amas, aunque no acostumbres a decirlo cuando me persigues por esta canción que tarareas mientras afilas los cuchillos de la carne sin quitarme la vista de encima

La encantadora de serpientes

Lleva sobre el pecho un áspid que amenaza con devorar su corazón insaciable Tiene formas en sus manos semejantes a culebras de agua espantadas Lleva en la memoria todas las voces de los hombres y todas las sombras de la noche más oscura Adiestra con su tacto las serpientes y las raíces y su aliento quiebra los venenos insufla pavor en las frías escamas de los anfibios en las vestales fuentes de las ballenas La encantadora de nubes la adiestradora de silencios la domadora de insectos la impertérrita dueña de las tormentas Esa mujer caleidoscópica Ese desdén de pieles transparentes de húmeros cóncavos y arterias invioladas Esta servidumbre de aromas que atestiguan quién fue y de donde proceden sus doctas habilidades en la doma de los sueños en la contención de las pesadillas

Metamorfosis

¿Me querrías igual si yo fuera caracol vencejo escarabajo musgo en la roca Me amarías lo mismo si estuviera húmedo pez en el agua lava en el volcán? ¿Querrías saber de mí si tuviera garras pezuñas escamas o seis patas antenas y ojos de mosca? ¿Tu amor sería el mismo si fuera hormiga en tu pierna araña en tu pelo alacrán que busca tu sangre para envenenarla? ¿Me abrazarías del mismo modo si como un virus de gripe te invadiera si mi atronado rugir no te dejase escuchar el latido de tu corazón? ¿Me buscarías entonces si carnívoro tu carne devorase lobo hiena puma cazador te alcanzara la yugular y la vida te llevase a mi cueva o refugio y allí diera cuenta de tus huesos y de tu alma? ¿De verdad me amarás igual si un huracán que derriba tu casa y tus sueños que se lleva los tejados y las flores yo fuera siempre y en todo lugar? ¿Cierto que seguirías queriéndome si como tormenta de verano deshago la playa de su espuma y trastoco tus días y tus noches co...

Huesos

Los huesos no desaparecen fácilmente, todos los muertos dejan su osamenta como prueba de que existieron, de que fueron cuerpo y sangre, historia viva algún día. En las fosas comunes es común el restañar de huesos y desmemoria, allí habitan inmóviles los secretos, el dolor de los fusilados, de los asesinatos en masa, de las balas oxidadas en su alojamiento de cráneos, costillas, clavículas, caderas, el vacío de los vientres. Las manos atadas, la voz atada, la muerte insaciable que deja tierra, polvo y barro en el lugar de la carne, las arterias, los corazones. Pero los huesos no, los huesos permanecen, subsisten a pesar del tiempo y el olvido. El calcio omnipresente de los huesos los señalan, su postura apacible y su silencio los delatan.

The only living boy in New York

Todos los vuelos llegan a alguna parte y nada se queda en el camino Pero yo estaré aquí sin duda esperando una carta una llamada otro avión que aterriza y no estás Soy el único que vive aquí sólo en esta ciudad que pudiera ser New York París Lisboa tal vez Badajoz Todos los vuelos te alejan todas las ciudades entonces se extinguen Pero yo estaré aquí Recuerda la canción

Trayecto 18

 Equilibrista que sobre la cuerda tensa duda, calcula de nuevo, demora el paso siguiente y afronta su desprestigio en la medida indecisa de su pértiga. Así, prendido del miedo, anda este recuerdo de gestos imprecisos y palabras nunca pronunciadas. Si alcanzo el paso siguiente habré llegado a dónde habita el olvido, si me quedo inmóvil, en la suave postura del vértigo, en la duda continua de haber podido ser lo que nunca fui, de suceder lo que nunca sucedió, de vivir lo nunca vivido, no habrá renuncia donde ocultarme ni pábulo que me sostenga. Sigo, por tanto, en equilibrio, me aposto sobre la cuerda floja, no avanzo, no quiero ceder al hábito de esta incertidumbre, de esta manera inexacta de resistir a pesar del tiempo y sus cicatrices, a pesar de todo lo que está perdido de antemano.